La forma tradicional de entender el autismo ha estado históricamente centrada en el modelo médico del déficit, el cual describe este perfil neurodivergente como una serie de síntomas que deben ser corregidos. Pero ¿y si el problema no está en la persona, sino en cómo la sociedad define y responde a la diferencia?
Una visión neuroafirmativa parte del paradigma de la neurodiversidad, reconociendo que las diferencias cognitivas, como el autismo, no son fallos ni trastornos, sino expresiones naturales de la diversidad humana. En lugar de intentar corregir a la persona, este enfoque busca transformar el entorno para garantizar inclusión y bienestar.
Desde esta perspectiva, las personas autistas tienen derecho a definir su identidad, estilo de comunicación y forma de estar en el mundo. La participación no debe depender de habilidades previas impuestas, sino ser accesible desde el inicio, mediante apoyos ajustados y respetuosos.
Lejos de una carencia empática unilateral, el llamado “problema de la doble empatía” plantea que la falta de entendimiento entre autistas y no autistas es mutua. Este concepto invita a replantear la comunicación como un proceso bidireccional, fomentando la escucha, el respeto y la colaboración.
| CRITERIO A (DSM-5): Déficits persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos… REESCRITURA NEUROAFIRMATIVA: Diferencias persistentes en la forma de comunicarse, relacionarse e interpretar el mundo social, que pueden expresarse a través de: – Estilos únicos de conexión y expresión emocional, que pueden incluir literalidad, sinceridad intensa, o menor uso de gestos convencionales, sin que esto implique una menor capacidad afectiva. – Preferencia por la profundidad en lugar de la reciprocidad social superficial, lo que puede ser percibido como “distancia” en contextos donde se espera el comportamiento neurotípico. – Maneras distintas de compartir intereses y emociones, que no siempre coinciden con las normas comunicativas dominantes pero reflejan autenticidad y deseo de conexión. Nota: Estas formas de interacción solo se consideran limitantes cuando el entorno no ofrece adaptación ni comprensión mutua (Milton, 2012 – Problema de la Doble Empatía). |
| CRITERIO B (DSM-5): Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades… REESCRITURA NEUROAFIRMATIVA: Preferencias consistentes y profundas que reflejan interés, regulación o identidad sensorial, incluyendo: – Movimientos repetitivos o autorreguladores (como balanceo, aleteo, tarareo) que permiten organizar el cuerpo y reducir la sobrecarga sensorial o emocional. – Fuerte conexión con temas de interés específico, que aportan calma, conocimiento o identidad, y que pueden ser una fuente de disfrute o especialización. – Necesidad de predictibilidad y rutinas estructuradas, como apoyo para enfrentar la incertidumbre o la sobrecarga ambiental. – Procesamiento sensorial atípico(hiper- o hipo-sensibilidad a sonidos, texturas, luces…), que no es patológico, sino que requiere entornos adaptados y comprensión contextual. Nota:Estos patrones son parte integral de su forma de vivir el mundo, y solo causan malestar cuando son reprimidos o juzgados desde la norma neurotípica. Estos patrones son parte integral de su forma de vivir el mundo, y solo causan malestar cuando son reprimidos o juzgados desde la norma neurotípica. |
| CRITERIO C (DSM-5): Los síntomas deben estar presentes en el período de desarrollo temprano… REESCRITURA NEUROAFIRMATIVA: Estas diferencias están presentes desde etapas tempranas del desarrollo, aunque muchas personas autistas solo logran identificarlas más adelante, debido al camuflaje social o la falta de información accesible y representativa. Este reconocimiento tardío es especialmente común en personas con alta competencia verbal, personas trans o no binarias, mujeres, personas racializadas o aquellas que han desarrollado estrategias para cumplir expectativas normativas, aun con un gran coste interno. Su vivencia del autismo es igual de válida, aunque el sistema clínico no siempre sepa verla. |
| CRITERIO D (DSM-5): Causan un deterioro clínicamente significativo en áreas importantes del funcionamiento actual… REESCRITURA NEUROAFIRMATIVA: Estas formas diversas de ser pueden provocar malestar o dificultad funcional cuando el entorno no está adaptado, o cuando se exige enmascarar, forzar la normatividad social o suprimir características identitarias. |
| CRITERIO E (DSM-5): Estas alteraciones no se explican mejor por discapacidad intelectual o retraso global del desarrollo… REESCRITURA NEUROAFIRMATIVA: Estas características pueden coexistir con otras configuraciones neurodivergentes (como discapacidad intelectual, TDAH, etc.), sin que ello invalide la identidad autista ni reduzca su agencia comunicativa, emocional o cognitiva. |